MURALES Y DECORACIONES



Murales de la nave central

Las pinturas murales que decoran la nave central datan de 1925. Fueron realizadas por el pintor jalisciense Amado de la Cueva y David Alfaro Siqueiros. Esta obra representa para Jalisco su ingreso al movimiento muralista mexicano.

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La doctrina del movimiento muralista mexicano, se basaba en los siguientes puntos:

  • Creación de un arte nacional, enraizado en el pasado indígena de México.
  • Producción de obras monumentales, que fueran del dominio público.
  • Clara posición del arte al servicio de las ideas y la lucha revolucionaria.

La idea que dio origen a los murales del ala mayor se aparta audazmente de la pintura en boga. No relata anécdota alguna, sólo muestra series de objetos y símbolos. Los temas centrales son el trabajo y la revolución.

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Sobre la puerta principal, Amado de la Cueva realizó una alegoría en homenaje a Emiliano Zapata, custodiado por dos campesinos que sostienen inclinados sus aperos de labranza.

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La técnica de estos murales es al fresco. Se pinta directamente sobre el muro sin fraguar,  por secciones,  según la complejidad de la pintura.


Puerta Siqueiros

Diseñada por David Alfaro Siqueiros y realizada por un artesano local de nombre Juan Hernández, esta puerta es otro de los atractivos artísticos del recinto.  Las tallas fueron realizadas sobre tableros rectangulares y representan diversos motivos: el fanatismo, la ignorancia, la opresión; junto con sus opuestos, la fraternidad, la enseñanza y la libertad. Algunos de ellos, como el militar sentado sobre los hombros de un hombre del pueblo o un templo representado como carga que doblega a otra figura anónima, repiten ilustraciones de los murales de la nave central.

 

Cabe destacar el tablero en el que la talla caricaturiza a una justicia cuya balanza, emblema de equidad, se carga manifiestamente hacia el lado de los poderosos: la justicia sirve a los opresores; al igual que el militar y el templo, está representada encima de una figura que alude al pueblo, a los desposeídos.

En algunos tableros de la puerta se encuentran, también, las representaciones de personajes históricos. En la hoja izquierda, de arriba a abajo, aparecen Felipe Ángeles, Lenin y Friederich Engels; en la hoja derecha, en el mismo orden, están representados Emiliano Zapata, Benito Juárez, Karl Marx y Francisco Villa.


Ignacio Martínez afirma que esta puerta es la obra con la cual comienza la escultura moderna en nuestra ciudad.

Antes de iniciarse los trabajos de restauración, la puerta se encontraba en la parte posterior del edificio, sobre la calle de Galeana. Algunos tableros, debido al deterioro sufrido por la exposición a la intemperie, no pudieron ser reconstruidos.


Capilla de Loreto

Fue construida, como anexo al templo, en 1665, por el padre Juan María Salvatierra. Tenía la función de oratorio.

Las criptas o gavetarios dieron cabida a los restos mortales de hombres ilustres y de eclesiásticos. Entre los primeros, destaca el historiador D. Matías de la Mota Padilla, sepultado en este edificio el 13 de julio de 1776.

La capilla de Loreto ostenta en sus muros los vestigios de su decoración original, particularmente en el muro sur. Se conservan gracias a los trabajos de rescate realizados durante la restauración del edificio.

Desde la inauguración de la Biblioteca hasta el año 1994, la capilla funcionó como un área destinada a la difusión cultural. Se realizaron en ella exposiciones de obra plástica, conferencias, presentaciones de libros y lecturas literarias, entre otras actividades.

En 1995, se inaugura como sala de lectura para el "Fondo Edmundo Valadés", una colección de los más importantes suplementos y revistas culturales de Iberoamérica, que fuera donada a la biblioteca por ese destacado escritor mexicano.

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